Los pediatras de Grupo IHP recuerdan la importancia de mantener las rutinas de sueño tras el cambio de horario

Niño durmiendo durante la adaptación al cambio de hora y sueño infantil

Con motivo del reciente cambio al horario de invierno, los especialistas de Grupo IHP recuerdan que esta modificación puede alterar temporalmente el descanso de los más pequeños y destacan la importancia de mantener unos hábitos saludables para facilitar su adaptación.

El pasado domingo 25 de octubre, los relojes se retrasaron una hora para dar paso al horario de invierno, un cambio que, aunque pueda parecer mínimo, puede afectar a los ritmos biológicos de los niños, especialmente durante los primeros años de vida. Ante esta situación, los profesionales de la Unidad del Sueño de Grupo IHP recuerdan la importancia de mantener unas rutinas estables para favorecer el descanso y el bienestar infantil.

El organismo funciona siguiendo un reloj biológico interno que regula procesos como el sueño, el apetito y los niveles de energía. En la infancia, estos ritmos son especialmente sensibles a los cambios en los horarios y a factores externos como la luz natural, por lo que una modificación repentina puede provocar dificultades para conciliar el sueño, despertares nocturnos, cansancio durante el día o mayor irritabilidad.

Aunque estas alteraciones suelen ser transitorias y desaparecer de forma progresiva, los especialistas de Grupo IHP destacan que un descanso adecuado resulta fundamental para el crecimiento, el aprendizaje y el desarrollo físico y emocional de los más pequeños.

Cómo facilitar la adaptación al nuevo horario

“Para minimizar los efectos del cambio de hora, recomendamos mantener horarios regulares para acostarse, levantarse y realizar las comidas, así como introducir pequeños ajustes progresivos cuando sea necesario”, explican los especialistas de la Unidad del Sueño de Grupo IHP.

Asimismo, favorecer la exposición a la luz natural durante el día, realizar actividad física y evitar el uso de pantallas antes de dormir contribuyen a regular los ritmos de sueño. También resulta importante establecer un ambiente tranquilo durante las horas previas al descanso, evitando actividades demasiado estimulantes y manteniendo hábitos como la lectura o las rutinas de higiene nocturna.

Los especialistas de Grupo IHP recuerdan que cada niño tiene su propio ritmo de adaptación y que, mientras algunos apenas perciben el cambio, otros pueden necesitar varios días para recuperar sus horarios habituales.

Un abordaje multidisciplinar de los trastornos del sueño infantil

“Es importante prestar atención a posibles señales de falta de descanso, como irritabilidad, somnolencia durante el día, dificultades de concentración o cambios en el comportamiento. Si estas alteraciones persisten o interfieren en la actividad cotidiana del niño, recomendamos consultar con el pediatra para realizar una valoración individualizada”, advierten los especialistas de Grupo IHP.

En este sentido, la Unidad del Sueño de Grupo IHP está integrada por profesionales de Neuropediatría, Psicología, Psicopedagogía y Neurofisiología, que trabajan de manera coordinada para abordar los diferentes trastornos del sueño infantil desde una perspectiva multidisciplinar.

Este enfoque permite estudiar las alteraciones del descanso teniendo en cuenta tanto sus posibles causas médicas como los factores conductuales, emocionales y del desarrollo que pueden influir en la calidad del sueño.

De esta manera, Grupo IHP reafirma su compromiso con una atención pediátrica integral y especializada, poniendo a disposición de las familias los recursos y conocimientos necesarios para favorecer un descanso saludable y mejorar la calidad de vida de los más pequeños.

La salud y bienestar de los más
pequeños es nuestra prioridad