Los especialistas de Grupo IHP insisten en la importancia de la detección temprana de la celiaquía y promueven la educación en salud para crear un entorno más seguro para los niños celíacos
Ser padre o madre de un niño con celiaquía puede suponer un desafío, ya que esta enfermedad autoinmune requiere una gestión cuidadosa de la dieta para evitar la ingesta de gluten, una medida que afecta significativamente a los menores, y a las familias, en su día a día.
Es por ello que los especialistas de Grupo IHP insisten en la importancia del diagnóstico temprano de la celiaquía, algo que marca una gran diferencia en la calidad de vida de los pacientes pediátricos y que permite a los padres y madres tomar medidas inmediatas para prevenir complicaciones a corto plazo, como la diarrea, y a medio o largo plazo, como la osteoporosis o las alteraciones tiroideas.
Asimismo, la concienciación sobre la celiaquía también es crucial. Educar en salud en casa y en los centros escolares, por ejemplo, ayuda a crear un entorno más seguro para los niños celíacos.
10 consejos para el manejo y seguimiento de la celiaquía en niños
- Educarse sobre la celiaquía. Es fundamental que toda la familia comprenda qué es la celiaquía, cómo afecta al cuerpo y qué alimentos contienen gluten. Consulta a un especialista, lee libros y contacta con asociaciones dedicadas a la celiaquía que puedan proporcionar esta información.
- Leer etiquetas de alimentos. Es importante incorporar cuanto antes el hábito de leer las etiquetas de los alimentos en el supermercado. Asegúrate de que los productos que compras estén claramente etiquetados como libres de gluten.
- Evitar la contaminación cruzada. Ocurre cuando los alimentos sin gluten, en el momento de manipulación o elaboración, entran en contacto con partículas de gluten. Para evitarlo, separa unos utensilios de cocina del resto y resérvalos para preparar alimentos sin gluten.
- Planificar menús. Pensar las comidas puede ayudar a garantizar que siempre haya opciones sin gluten disponibles, especialmente cuando se está fuera de casa.
- Involucrar a los niños en la cocina. Enseñar a los niños a preparar sus propios alimentos sin gluten no solo es una habilidad valiosa, sino que también les da un sentido de control y normalidad.
- Hablar de la situación con los profesores. Informar en el entorno escolar sobre la condición de tu hijo posibilita que entiendan la importancia de evitar el gluten y entender la nueva situación del menor.
- Visitar regularmente al especialista para monitorear el crecimiento, desarrollo y salud general del niño. Estas visitas son esenciales para detectar cualquier problema temprano y revisar la dieta según sea necesario.
- Realizar análisis de sangre periódicos. Esto permite verificar la adherencia a la dieta sin gluten y detectar posibles deficiencias nutricionales, como el hierro, el calcio o la vitamina D.
- Favorecer la autonomía progresiva del niño en las comidas. Así, el paciente pediátrico no se sentirá diferente a otros niños. Intenta que los cumpleaños y las fiestas no sean un elemento diferenciador para ellos y que exista la mejor integración posible, buscando las alternativas sin gluten que ellos puedan tomar.
- Actualizarse sobre productos sin gluten. Este mercado de alimentos está en constante evolución. Mantenerte actualizado sobre nuevos productos y opciones alimentarias facilitará la vida diaria de tu hijo.
En Grupo IHP contamos con especialistas en digestivo que tratan y acompañan a los #GrandesPequeños celíacos para que mejores su calidad de vida. Además, nuestros dietistas-nutricionistas orientan a las familias para que emprendan medidas alimentarias que favorezcan la salud de los niños.






