Cómo ayudar al sueño de los peques al inicio de curso

La vuelta al cole trae consigo cambios de horarios, nuevas rutinas y emociones intensas. Todo esto puede afectar al descanso de los más pequeños, que a veces tardan más en dormirse, se despiertan con frecuencia o se muestran más cansados durante el día

La vuelta al cole trae consigo cambios de horarios, nuevas rutinas y emociones intensas. Todo esto puede afectar al descanso de los más pequeños, que a veces tardan más en dormirse, se despiertan con frecuencia o se muestran más cansados durante el día.

¿Por qué cambia el sueño al empezar el colegio o la escuela infantil?

Con el inicio de curso, los niños se enfrentan a un entorno lleno de novedades. Los horarios cambian, las actividades se intensifican y la adaptación emocional juega un papel clave. Todo esto puede reflejarse en la calidad de su descanso.

  • Nuevos horarios: la entrada a clase, las siestas más estructuradas o los tiempos de comida diferentes hacen que su reloj biológico se reajuste.
  • Mayor actividad y estímulos: juegos, aprendizajes y nuevas amistades les generan entusiasmo, pero también cansancio acumulado.
  • Ansiedad por separación: en los más pequeños, la distancia con los padres puede manifestarse en forma de desvelos nocturnos
  • Cansancio físico y emocional: adaptarse requiere energía extra, y esto puede alterar la manera en la que descansan.

Señales de que tu hijo puede tener dificultades para dormir

Observar cómo se comporta durante el día es clave para detectar si está descansando bien o no. Algunas señales que lo indican son:

  • Irritabilidad y cambios de humor frecuentes.
  • Múltiples despertares por la noche
  • Falta de concentración o menor rendimiento en el aprendizaje.
  • Pesadillas durante la noche.
  • Quejas de cansancio durante el día.

Si aparecen varios de estos signos, es probable que el descanso no esté siendo suficiente.

Estrategias para favorecer un buen descanso

La buena noticia es que con algunos hábitos sencillos es posible mejorar la calidad del sueño en pocos días.

  1. Establece una rutina relajante. Un baño templado, la lectura de un cuento o escuchar música suave antes de dormir aportan seguridad.
  2. Adapta los horarios poco a poco. Es preferible ir adelantando la hora de irse a la cama de forma gradual que hacerlo de un día para otro.
  3. Crea un ambiente propicio para el sueño. Una habitación oscura, silenciosa y con temperatura adecuada favorece el descanso.
  4. Reduce pantallas antes de dormir. Evita móviles, tablets o televisión al menos dos horas antes de ir a la cama.
  5. Cuida la alimentación y la actividad física. Evita cenas pesadas y apuesta por juegos al aire libre, que ayudan a llegar a la noche más tranquilos.
  6. Gestiona la ansiedad. Hablar con tu hijo, practicar respiraciones profundas o rituales tranquilos le permitirá sentirse seguro.

El papel del vínculo familiar

Más allá de las rutinas, lo que más necesitan los niños es sentirse acompañados y tranquilos. Dedicar tiempo de calidad, escucharles y transmitir calma antes de dormir son gestos que marcan la diferencia. Esa confianza se convierte en un ancla emocional que facilita el descanso.

La adaptación a los nuevos horarios lleva tiempo y cada niño sigue su propio ritmo. Conviene ser pacientes y constantes, evitando enfados si tardan más en conciliar el sueño.

También ayuda mantener una comunicación fluida con los profesores, ya que pueden dar pistas sobre cómo se comporta en clase. Y no olvides cuidar tu propio descanso: el bienestar de los padres influye directamente en el de los hijos.

Cuándo consultar con un especialista

Si, a pesar de aplicar estas recomendaciones, tu hijo sigue teniendo dificultades para dormir o notas que su descanso repercute en su día a día, lo más recomendable es pedir orientación profesional. En Grupo IHP contamos con una Unidad del Sueño dedicada a cuidar el descanso infantil, con especialistas que pueden valorar cada caso y ayudar a los más pequeños a recuperar un sueño reparador.

La salud y bienestar de los más
pequeños es nuestra prioridad