Los especialistas en Dermatología Pediátrica advierten de que la radiación solar tiene memoria

  • Los especialistas del grupo pediátrico andaluz recuerdan que la piel infantil es especialmente sensible y que una protección adecuada frente al sol resulta fundamental para prevenir quemaduras y daños cutáneos a largo plazo.
  • Investigaciones realizadas en población infantil han observado que la cantidad de crema solar aplicada equivale a apenas el 24 % de la empleada para determinar el FPS indicado en el envase.

 

Con el aumento de las actividades al aire libre durante el verano, los especialistas de Grupo IHP recuerdan a las familias que la piel infantil necesita cuidados específicos. La exposición solar durante los primeros años puede repercutir en su salud futura, por lo que la protección debe formar parte de la rutina diaria de los niños.

Esta precaución no debe limitarse a las jornadas de playa o piscina. También es necesaria durante los paseos, los campamentos, la práctica deportiva y cualquier actividad cotidiana en el exterior, especialmente en ciudades con una elevada exposición solar.

“La radiación solar tiene memoria. El daño recibido durante la infancia se acumula y puede manifestarse décadas después”, advierte la Dra. Natividad López Ibáñez, especialista en Dermatología Pediátrica de Grupo IHP. Por ello, insiste en una recomendación clara para las familias: sin protección solar no hay piscina ni playa.

Menores de seis meses: evitar la exposición directa

En los bebés menores de seis meses, la principal medida de protección consiste en evitar el sol directo, especialmente durante las horas centrales del día. A esta edad, no se recomienda el uso habitual de protectores solares, por lo que deben priorizarse las barreras físicas.

Mantener al bebé a la sombra, utilizar el capazo o la sombrilla, cubrir su piel con prendas ligeras y colocarle un gorro son algunas de las medidas más eficaces. Cuando una pequeña zona no pueda protegerse con ropa o sombra, debe consultarse con el pediatra la aplicación puntual de un producto adecuado.

La vitamina D desempeña un papel esencial en la absorción del calcio y en el desarrollo de los huesos. Durante el primer año de vida se recomienda, con carácter general, su suplementación siguiendo la pauta del pediatra, por lo que su obtención no justifica exponer al bebé al sol.

Elegir bien la crema y aplicarla en cantidad suficiente

A partir de los seis meses, los especialistas de Grupo IHP recomiendan utilizar un fotoprotector de protección alta o muy alta frente a las radiaciones UVA y UVB, formulado para la piel infantil.

La elección debe tener en cuenta la edad, el tipo de piel y la presencia de dermatitis atópica, alergias, irritaciones u otras alteraciones cutáneas. En estos casos, el asesoramiento de pediatras y especialistas en Dermatología Pediátrica permite seleccionar la formulación más adecuada y reducir el riesgo de molestias o reacciones.

Tan importante como elegir el producto es utilizarlo correctamente. Investigaciones realizadas en población infantil han observado que la cantidad de crema solar aplicada equivale a apenas el 24 % de la empleada para determinar el FPS indicado en el envase. Aplicar menos producto del recomendado puede reducir de forma considerable la protección real.

La Dra. López Ibáñez recomienda extender la crema de forma generosa y uniforme por todas las zonas expuestas, sin olvidar las orejas, la nuca, los hombros, las piernas y los empeines. Debe aplicarse antes de salir al exterior y renovarse cada dos horas, así como después del baño, de sudar o de secarse con una toalla. 

Además, la crema no debe ser la única barrera. Buscar la sombra, evitar las horas de mayor radiación y utilizar ropa, gorro y gafas de sol son medidas complementarias esenciales para una protección eficaz. 

Un hábito que protege su salud futura

Incorporar la fotoprotección a la rutina diaria ayuda a que los niños comprendan desde pequeños la importancia de cuidar su piel. La implicación de las familias resulta fundamental para que estos hábitos se mantengan durante la adolescencia y la edad adulta.

Grupo IHP recuerda que proteger hoy la piel de los más pequeños permite reducir el daño solar acumulado y contribuye a cuidar su salud cutánea a largo plazo.

La salud y bienestar de los más
pequeños es nuestra prioridad