El herpes zóster, también conocido como “culebrilla”, es una enfermedad causada por la reactivación del virus de la varicela-zóster, el mismo que provoca la varicela. Después de superar esta infección durante la infancia, el virus permanece latente en el organismo, concretamente en los nervios sensoriales. A lo largo de la vida, puede volver a activarse, especialmente cuando el sistema inmunitario se debilita, provocando un sarpullido doloroso y otras complicaciones de salud.
Más del 90% de los adultos ha pasado la varicela, lo que significa que la mayoría de la población está en riesgo de desarrollar herpes zóster. Este riesgo aumenta con la edad: se estima que 1 de cada 3 personas entre los 50 y los 90 años sufrirá un episodio de esta enfermedad. Las personas mayores y aquellas con un sistema inmunitario debilitado son más vulnerables, y también tienen mayor probabilidad de padecer complicaciones graves.
Los síntomas más comunes del herpes zóster incluyen:
Dolor intenso, ardor o punzadas en los nervios donde el virus estuvo inactivo.
Aparición de pequeñas ampollas agrupadas, similares a las de la varicela, en zonas como la espalda, la cintura, la cara o los ojos.
En casos graves, puede afectar a la visión, la audición o incluso provocar parálisis temporal en la cara.
Una de las complicaciones más temidas es la neuralgia postherpética, un dolor neuropático persistente que puede durar meses o incluso años, afectando seriamente la calidad de vida.
Desde el año 2024, la Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía incluyó la vacuna frente al herpes zóster para las personas nacidas en 1958 y 1959, es decir, quienes cumplen 66 y 65 años este año. Esta medida forma parte del calendario oficial de vacunación para adultos en Andalucía.
Grupo IHP, siguiendo en línea, ha lanzado la campaña de conienciación “Protégete frente al Herpes Zóster”, con el objetivo de concienciar sobre la importancia de la prevención de esta enfermedad mediante la vacunación.
Vacunarse frente al herpes zóster en estas edades es clave para:
Reducir el riesgo de padecer la enfermedad.
Prevenir las complicaciones asociadas, como la neuralgia postherpética.
Evitar hospitalizaciones y pérdida de calidad de vida en etapas avanzadas.
En Grupo IHP no solo velamos por la salud infantil, también somos un centro de vacunación habilitado para personas de todas las edades. Por eso, somos centro de referencia para los mutualistas de ASISA, DKV y Adeslas que cumplen 65 y 66 años, quienes pueden recibir la vacuna frente al herpes zóster con cobertura completa a través de su compañía.
Además, resolvemos cualquier duda relacionada con las vacunas y ofrecemos un acompañamiento profesional y cercano, tanto para pacientes pediátricos como para adultos.
Solicita ya tu cita para la vacuna del herpes zóster en Grupo IHP.