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Consejos
Jueves, 24 de Noviembre de 2022
 

¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos en el paso de la infancia a la adolescencia?

 
Redacción
 

En esta etapa de cambios el apoyo de los padres y madres es fundamental. La neuropsicóloga de Grupo IHP Tamara Gómez Invernón nos ofrece una serie de consejos para facilitar esta transición a los adolescentes

¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos en el paso de la infancia a la adolescencia?
Tamara Gómez Invernón, neuropsicóloga de Grupo IHP.

La adolescencia es la etapa de la vida que consiste en la transición de la infancia a la edad adulta. Tal y como detalla Tamara Gómez Invernón, neuropsicóloga de Grupo IHP, en este tiempo se producen muchos cambios, tanto físicos como sociales, psicológicos y emocionales: 

  • El físico: el cuerpo del adolescente se transforma y madura fisiológicamente. 
  • La forma de pensar y el carácter: necesitan descubrirse a sí mismos y esto se refleja en su forma de vestir, los gustos musicales y la elección del grupo de amigos, entre otros aspectos. 
  • Las emociones: les cuesta aceptar consejos, especialmente de los adultos. Y les cuesta tomar decisiones porque aún no tienen suficientes recursos. Les preocupa su imagen ante los demás, sobre todo ante su grupo de amigos. 
  • Las relaciones: durante esta época cobran especial importancia los amigos y su necesidad de intimidad. Necesitan libertad y autonomía. Empiezan a ser más independientes y a desarrollar su propia identidad. 

Consejos para padres y madres: cómo apoyar a los adolescentes en el proceso de cambio

¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos en el paso de la infancia a la adolescencia?

El apoyo por parte de los padres y las madres en esta etapa de cambios es fundamental, tal y como destaca Tamara Gómez, quien ofrece una serie de consejos para ayudar a nuestros hijos durante la transición entre la infancia y la adolescencia:

  • Aceptar los cambios. Es importante tratar de entender cómo se siente y aceptar sus emociones, aunque no las compartamos. No debemos intentar cambiar todas las conductas de nuestro hijo, sino hablar con él de los cambios normales que se están produciendo en su cuerpo. 
  • Compartir. Es aconsejable buscar momentos en los que poder hablar con el adolescente, compartir aficiones o cualquier otra actividad. 
  • Escuchar. Si queremos que nuestro hijo nos hable y establecer un diálogo con él es fundamental escucharle. No debemos mostrar rechazo, oposición o crítica. Nuestro hijo necesita no sentirse juzgado por nosotros.
  • Negociar. Cuando no haya un acuerdo no es aconsejable intentar, de entrada,  imponer nuestro criterio. Es básico dialogar y negociar, buscando soluciones que agraden a ambos. 
  • Respetar normas y límites. El objetivo es que nuestro hijo sea responsable. Para ello, podemos pedirle responsabilidades ajustadas a su edad, informarles sobre las consecuencias que tendrán sus actos y mantenernos firmes. Pero también debemos valorar aquello que hace bien y permitirles intervenir para fijar las normas, teniendo en cuenta su opinión. 
  • Mostrar interés por sus amistades. Es recomendable que hagamos por conocer a sus amigos pero sin mostrarnos excesivamente controladores con sus relaciones. Además, debemos evitar criticar a su círculo más cercano, ya que conseguiríamos el efecto contrario.
  • Cuidar su salud. En esta etapa debemos asegurarnos también de que su alimentación, descanso y ejercicio físico son adecuados. 
  • Vigilar sus comportamientos y, ante problemas serios, buscar ayuda.  En caso de identificar alteraciones del sueño muy bruscas, cambios notables de peso u obsesión con su aspecto corporal, acercamiento al alcohol o las drogas, amistades poco recomendables,entre otros problemas, es aconsejable acudir a especialistas en salud mental para que nos oriente y nos ayude a prevenir situaciones más graves.